El fantasma de Canterville
Anónimos amigos, aunque no me crean,
El fantasma de Canterville
(o algún aprendiz que tenga en la lontananza)
se aparece diariamente en casa
Nadie en casa pareciera perturbarse mayormente
por su enigmática presencia
(o tal vez no es advertido por nadie más que yo)
mas curiosidad no deja de causarme
Diariamente lo advierto en mi lengua
cuando el cepillo de dientes
(los fantasmas parecieran expedir los mismos olores que cuando bien vivos)
se siente húmedo antes de remojarlo
El saborcito de boca de ese momento
a veces no se confunde con el dentífrico
(para grandísimo colmo de todos mis indignantes males)
y termino probando desayunos, almuerzos y cenas ajenas
¿A qué querrá jugar conmigo, oh, fantasma, fantasma?




