21.11ACTUALIDAD: La reivindicación de las amas de casa ABC1

Ellas son de nivel socioeconómico alto, “mujeres de gerentes, de hombres que tienen campo, exportadores, gente que tiene un buen pasar”, según palabras de la periodista Carolina García Huidobro, quien —por $32.000 mensuales— ofrece clases de actualidad y cultura a esas esclavizadas dueñas de casa consagradas al trabajo doméstico. No tuvieron más gracia que terminar el cuarto medio en algún colegio vinoso para casarse con un recién titulado siete años mayor que ellas, quien las embarazó a los dos años máximo y parieron jóvenes e inexpertas. Mientras tanto, vivían asesoradas por las madres y las suegras para convertirse en una mujer hecha y derecha. El marido no las escogió a ellas por su inteligencia, sino porque eran relativamente bonitas, relativamente jóvenes, relativamente vírgenes y relativamente pajaronas, nada que los opacara a ellos como hombres, nada de profesionales ni mujeres que fueran independientes. Más viejas, dichas señoras se empezaron a juntar con otras señoras en las mismas condiciones y formaban centros de madres o similares, donde se servían el té con galleta las unas a las otras; quizá aconsejaban a la más jóvenes que se encontraban preñadas y les organizaban unos baby showers con la chequera del cónyuge. A la hora que todas esas señoras llegan a la casa familiar están pensando en la receta que encargaron a la nana para que el hombre llegue a cenar.

Ese hombre con quien se casaron nunca las quiso por cultas. No era algo relevante. No obstante esas finas damas han madurado como la Nora de “Casa de Muñecas” (lean esta obra teatral escrita por Ibsen, la cual causó controversia cuando fue publicada). Esas mujeres han descubierto que hubo un momento en que la sociedad ha prescindido de sus conversaciones frívolas y las ha obligado a hablar en un tono más real que el mundo de fantasías de sus maridos que las cuidan como “alondras”. Esas mujeres han descubierto que hay contemporáneas que han estudiado una carrera y se han conseguido maridos que las valoran más allá de su belleza, la cual no es más que algo que se evapora entre arrugas y dos tetas caídas. Eso les duele a las damas ineptas. La pega de Carolina García Huidobro es reivindicarlas.

La periodista educa con baños de cultura, provista de diarios, mapas y libros de historia con el objetivo de que estas mujeres se sientan menos decorativas que lo usual, que se acerquen un poco a los nuevos tiempos, para que no les contagien la frivolidad y la incultura a las hijas, para que la descendencia sea —tanto hombres como mujeres— menos machista que la que ella, esposa, padeció.

Nota del redactor: El artículo extraido apareció esta mañana en la sección de economía de LUN.


  1. 1 Coté07 Dec 2005

    Estoy muy de acuerdo con el articulo. Me gustarua q vieras mi blog, que lo acabo de crear…

    chau!


 

November 2005
M T W T F S S
« Oct   Dec »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930