
Abriéndome la camisa de dormir en plan “Let me be your daddy“.
Por cierto, esta pose me recuerda a una polémica sesión de fotos de Rafael Olarra en la cual el futbolista colocaba unas poses entre caliente y flaite (el que posea esa revista, sepa de antemano que en unos 10 años más valdrá oro, por cuanto objeto de culto kitsch).
Si alcanzar a advertir, llevo calcetines. Los calcetines le dan un poco de ternura-inocencia a la foto… Y no se quejen si la imagen está algo chueca. Es harto difícil lograr enderezar una cámara sobre un precario bastidor a base de cojines guateados.
¡Ah! Si usted se encuentra en estos momentos leyendo esta entrada de mi blog… ¿Por qué no la firma? No estaré hablando de política ni de actualidad en general, tampoco de pequeñas ironías de la vida doméstica, pero la pluma sigue siendo la misma… Sólo que quien escribe se ha vuelto algo más… hiperventilado (todo por estar escuchando temas de Daniela Romo y “Jorge Regula” de The Moldy Peaches). Y a todo esto, ¿cuál es el problema de mostrar mis pretensiones horny? Mientras no tenga 20 kilos de sobrepeso y sea un cara de chancho candidato a ponerme sostenes de copa B, no creo que haya mayor problema. Lo que usted está viendo es ar-mó-ni-co.
NOTA > Sigo jugando a las cambiaditas con mi fotolog. Observa el nivel de densificación de mi veta más frívola.




