Sigue el Paro. Regresan las tomas. Están marchando por las calles. Son tantas las demandas particulares, pero todas suenan a un mismo clamor: “Educación de calidad”. De los resultados que surjan de estas movilizaciones, nacerá inexorablemente un nuevo trato, un diálogo social en búsqueda de rearmar el naipe de la educación en Chile, lo que llevará consigo víctimas cual árboles arrasados por un mar de lava. Por ahora, se vislumbran cuatro.
Muchos de estos teóricos en sus puñeteras vidas han hecho clases en aula (y si pasaron por un colegio, este servidor no se los imagina en otro lugar diferente a colegios high class sin necesidades reales). A decir verdad, no están interiorizados en los problemas que indican y de ahí que las soluciones que ofrezcan sean tan impracticables. Prefieren calentar asientos en lugar de pensar el país, finalidad la cual ellos han sido contratados.
Las segundas víctimas del New Deal estudiantil son los parásitos beneficiarios del Estatuto Docente (ED), el conjunto de códigos que ha apernado eternamente a los malos profesores en el sistema educacional público. El Colegio de Profesores, al adherir a las movilizaciones estudiantiles, procura hacerse de un seguro de vida con el objetivo de que los estudiantes eludan deliberadamente considerar el ED como el gran cáncer de la educación. Simple oportunismo de zánganos negados a tener un gremio competitivo donde se castigue fuertemente la mala praxis. Es cosa de ver otros Colegios profesionales, como el Colegio Médico: No reubicarían a un médico negligente, lo expulsarían deshonrosamente.
Las cuartas víctimas serán sí o sí los agitadores políticos en toda su extensión (colectivos, brigadas, “cabezas de polera”, entre otros). Aunque ahora el estudiantado está expresando su descontento en las usuales marchas, la premisa original de protestar sin marchar, replegados en sus colegios cuales cuarteles, sentará un importante precedente para la organización política.
De ahora en más, expira la validez en el concierto estudiantil de las organizaciones anarquistas, quienes se beneficiaban del permanente desorden de las marchas para infiltrarse y predicar con sus actos la absurda parábola de la “guerra civil contra las instituciones”. Estos grupúsculos agitadores —en general— perderán toda credibilidad como referentes de protesta. Se acaban las asambleas de colectivos, donde los estudiantes discutían a grito pelado por las nimiedades que los dividían por sobre los principios que los unían.





Dentro de todo este proceso de transformación yo añadiría un, si bien no víctima, por lo menos un lesionado más a la cuenta: el personaje anónimo quien, por designio de alguna deidad sádica, se encontraba en el momento y lugar equivocado.
Francamente encuentro una vergüenza que carabineros asuma una conducta represora de la voluntad cívica, tal cual como lo hubiera hecho hace 30 años atrás. Esta es una idea que reafirmo ahora pero que puede rastrearse muchos meses e incluso años atrás en cualquier manifestación pasada de la educación.
Creo que carabineros hace años ya que no forma parte de los factores que ayudan a devolver el orden en la polis.
Es decir, quién demonios entiende:
Tenemos una masa de gente caminando por la calle pacíficamente ¿Cómo podemos restaurar el funcionamiento normal y retomar el orden? ¡Ah, pero por supuesto! Traigamos Guanacos y toda nuestra indumentaria anti-choque para exhaltar la violencia de la masa, dispersándola y viéndonos obligados a arrestar, golpear, maltratar y en general, atropellar los derechos civiles de cualquier Juan Perez que pase por ahí, ya que tenemos que justificar el despliegue de violencia.
Bah, no veo diferencia entre un adrenalínico encapuchado con un adrenalínico carabinero. Lumpen civil o uniformado, como dijo Guiller hoy en Chilevisión, no sé cual es la diferencia, al parecer a ambos grupos les suceden ciertas fantasillas paramilitares, les gustará jugar paintball o qué sé yo.
Arle.-
*Esta es una idea que reafirmo ahora pero que puede rastrearse muchos meses e incluso años atrás en cualquier manifestación pasada de la educación superior.
no sé si todavía puedes llamar victimas a quienes no han sufrido un rasguño. el movimiento secundario sólo está logrando poner temas en palestra pero no significa que los cambios solicitados ocurran. y -siendo optimista- si los cambios suceden, los damnificados a priori tendrán el tiempo necesario para buscar un buen salvavidas.
tengo dos reparos a quienes pones de victimas:
- no creo que sea justo criticar a todos los “grandes pensadores” de la educación. hay demasiadas teorías sobre cómo administrar un colegio y cómo educar que pueden o se han concretado, incluso ya dando frutos tanto en el sector privado como público. sin duda los ideólogos de la dictadura y algunos de la concertación (especialmente quienes incentivaron a frei establecer una jornada escolar similar a la que hubo en españa) están perdiendo su piso. esperemos que michelle no se asesore por los mismos en la futura comisión de educación.
- sobre los movimientos anarquistas, cometes el error de estigmatizarlos, confundiendo su forma de actuar con su forma de organizarse ¿de dónde tu crees que proviene la idea del trabajo en “celulas”, asambleas deliverantes y vocerías removibles?
el uso de la violencia es reprochable, y no siempre proviene de los anarkos. viene de hueones sin ninguna inclinación política (o apolítica) que ven en robar o romper una forma de terapía a sus traumas. es cosa de ver las noticias.
el mejor ejemplo de que tu posición hacia los anarquistas es poco acertada lo tengo en valparaíso: 10.000 estudiantes (o más) en marcha desde el sector puerto hasta el congreso, muchos movimientos anarquistas participando y ningún incidente grave que lamentar.
salu2.
Yo creo que las gran víctima de todo esto siempre ha sido la sociedad en general, ya que tiene que soportar que gente incompetente o estúpida marque pautas en la sociedad. Los incompetentes profesores que abundan, los estúpidos que crean leyes incompatibles con una sociedad democrática y los imbéciles que hacen de las marchas actos de violencia (ya sean anarco violento, antisocial aburrido o carabinero con estrés).
Pero de alguna forma u otra, estos son los estragos de la dictadura. Y lo digo en todo sentido. Tanto el perfil de personas que están en la sociedad como la calidad de los derechos básicos de todo ciudadano es un estrago de dictadura que la Concertación aún no logra terminar (aunque han avanzado bastante).
Eso sería todo…
*Actualicé el blog*
Cata
El punto acerca de la estigmatización de los anarquistas, Ricardo lo dejó muy claro, yo ya te lo reproché por MSN. Lee más antes de hablar, y analiza lo que estás leyendo, no se trata de leer y regurjitar. Piensa, el anarquismo no es un ideal negativo, el problema es que se ha satanizado a través de “supuestos”.
De lo demás no hablo… es un montón de especulaciones sin sentido. Dedícate mejor a criticar a la Carla Ocha.
Saludos
=*