Pinochet cumplió 91 años asumiendo sus responsabilidades políticas de lo ocurrido en la dictadura. Tal como lo leyó. Sin embargo, no se tratan de las responsabilidades que imaginan las organizaciones de Derechos Humanos, los familiares de Detenidos Desaparecidos y el mundo progre en general.
De acuerdo a su discurso, pronunciado por Lucía Hiriart, su gobierno tuvo “la convicción de que aquello no tuvo otro norte de engrandecer a Chile y evitar su desintegración”. Asimismo, ofrece al país “todos los vejámenes, persecuciones e injusticias que me afectan a mí y a mí familia (…) en aras de la armonía y la paz que debe reinar entre los chilenos”.
Cabe destacar la presencia en la cita de notables pinochetistas como Iván Moreira (de Velasco, don’t forget) y Hermógenes Pérez de Arce. Este último asistió al cumpleaños con el propósito de pedirle perdón por la ingratitud de los chilenos. Esa onda.
Segundo. La Teletón y el temor de la zozobra
Vivi Kreutzberger siente que la campaña de este año no tiene el espíritu habitual. “De no ser por los carteles y por los avisos, la gente no se enteraría que hay Teletón. Este año hemos pasado demasiado piola”. Según la animadora el tema pasa por la desensibilización del chileno respecto del tema.
La directora de la Fundación, Ximena Casarejos, dijo —a raíz del caso Kaiser— que era obvio que el incidente de la cabeza de Fonadis podía afectar a la institución. Agréguense además los casos de corrupción política, los cuales han afectado la conciencia nacional, levantando suspicacias en cualquier ente que maneje dinero, más allá del aparato público.
Con todo ese cóctel de inconvenientes, la Teletón deberá revisar sus bases fundamentales inmediatamente concluida la cruzada de este año.
Tercero. El gallito de la lucha anticorrupción
La Presidenta Michelle Bachelet lanzó 30 medidas anticorrupción para la deliberación (y consiguiente aprobación) parlamentaria. La derecha antepone las medidas a la salida de todos los actores políticos relacionados con los casos de corrupción, directa o indirectamente.
Le sería conveniente a la oposición atacar la crisis política a partir de asuntos formales, por cuanto las razones de fondo, desarrolladas en el paquete de medidas, los ataca justamente en las bases de su propia maquinaria política, la cual guarda directa relación con los ánimos de los “operadores políticos” de robarle plata al Estado.
Carlos Peña lo explica en su última columna mercurial: “La política es cada vez más cara y depende cada día más del dinero. Y cada uno lo saca de lo que tiene más cerca: la derecha de sus propios bolsillos y la izquierda (como se mostró en las últimas elecciones) del Estado ¿Cómo competir, si no?”
Como dije en su momento, si se ampliara la definición de cohecho a toda dádiva cuyo costo individual no supere el equivalente a $ 100, los gastos electorales se concentrarían exclusivamente a propaganda visual, impresos y conceptos de franja electoral. De tal modo, se emparejaría la cancha por sí sola.
Cuarto. La agresiva competencia entre El Mercurio y La Tercera
Uno de los temas recurrentes en el blog de Angélica Bulnes versa sobre la pugna entre los dos matutinos “serios” de nuestro país. Entre sus notas, ha relatado el golazo de La Tercera al diario de la familia Edwards al contradecir las informaciones del decano sobre el pacto militar entre Bolivia y Venezuela, emitidas al calor de la discusión de la votación por el cupo latinoamericano del Consejo de Seguridad de la ONU.
La semana que termina ha mostrado nuevas enseñadas de colmillos entre sendos medios. El pasado viernes los dos diarios publicaban sus propios trascendidos sobre el preinforme final del Consejo Asesor Presidencial para la Educación. A la hora de hacer las comparaciones, La Tercera les ganó el quien vive con un artículo más completo y menos dubitativo que el de sus contendores.
Otro de estos juegos lo he leído hoy en el blog de Jorge Díaz Pérez: La Tercera lanzó una campaña publicitaria respondiendo a la símil de El Mercurio, burlándose de la divisa del comercial televisivo mercurial de “si nuestro país fueran 100 personas”, golpeando a su competencia a partir de sus mayores debilidades: “El Mercurio miente”, “El Mercurio censura” y “El Mercurio es un ladrillo”. Y sin anestesia.
Quinto. El agente soviético envenenado
Leyó bien. La muerte del agente de la inteligencia rusa Alexander Litvinenko por un envenenamiento con Polonio 210 ha resucitado la visión de Rusia como la Unión Soviética. El siguiente video explica los posibles futuros acontecimientos.





Deberiamos reir un rato con la teleton y juntarnos para verla como desquiciados. Ahi en la noche pasamos un buen rato
huajajajja yiaaaa…. eso es too much stark. Jajajaja. Wnes locos.
Otra cosa, Gepe leerá El Mercurio? (porque el tintin-tin-tintin de fondo es de él ¿no?). Yo encontré choro el comercial eso si. Pero cuando caché que era de tal diario ‘me le calló’ la mandibula, tar cuar.
Ah y te aviso Bruno que rompiéndo mi tradicional publicación en versos, esta vez he vuelto a hacer lo que hacía en un principio. A columnear.
Bruno: La Velasco habrá ido donde Danny L?
Mira esto: http://buscoalgobarato.blogspot.com/2006/11/anexo-al-canon.html
Nada más romántico que ver la teletón juntos… avisan pal casorio