Segundo. Las flores son delicadas, pero no Fernando Flores. Un “señor Fuentes” declaró a La Nación el comportamiento del senador por Tarapacá cuando éste era contrariado: “Y tú qué te creís, qué hai hecho, yo soy millonario, la plata que tengo es porque soy inteligente, qué me venís a decir tú a mí cómo hacer las cosas”. A renglón seguido, venían las chuchadas. Y agradezcan que soy una dama.
Tercero. Ximena Casarejos dijo esta semana que “la Teletón trabaja con marcas líderes”, por lo tanto no harían lavados de imagen con la cruzada solidaria. Sin voluntad de desmerecer la causa, la afirmación de la directora ejecutiva de la Teletón puede ser muy aventurada. A saber:
LAN es uno de los auspiciadores de este evento, a pesar de los juicios laborales que tiene a su haber. Cerveza Cristal, propiedad de la CCU, utiliza otra de sus marcas de alcohol para penetrar en el segmento de consumo de los menores de edad. Líder, si bien no es auspiciadora de la Teletón, suele asociarse a la cruzada con jugosos aportes cercanos al millón de dólares: y creo que todos nosotros sabemos qué es Líder. En honor a la causa, Casarejos debería abstenerse de hablar por sus auspiciadores si éstos distan de la ética que proclama la Teletón.Cuarto. Marcel Claude ha sido deshonrosamente defenestrado como la cabeza del capítulo latinoamericano de la Fundación Oceana. La razón: en sus actos públicos se desligaba de la difusión de mejores políticas para la conservación marina que propugnaba Oceana y prefería irse a fustigar en plan metralleta solitaria la contingencia nacional. En otras palabras, había reemplazado el activismo de la organización por el aprovechamiento de su cargo para cuestiones políticas como el apoyo brindado a la “revolución pingüina” y las asesorías otorgadas a los sindicatos de Minera Andina en su periodo de negociación contractual (cita). Una vez notificado el economista de su despido por la base de la organización en Washington que fue a entregarle personalmente el sobre azul en Santiago, la visita se llevó un gran pastel: Claude había registrado a su nombre la marca Oceana en Chile. Antes de regresarse a EUA, la visita debió contratar a un bufete de abogados para solucionar la sorpresita.
Quinto. El Mercurio publica los resultados de una encuesta de la Corporación Humanas y la Universidad de Chile, acerca de la mujer y el aborto. El 62% de ellas respalda la idea de legislar al respecto. El 75% apoya el aborto terapéutico. El 71%, en caso de un embarazo producto de una violación. El 68%, si el feto poseyera malformaciones. Sin embargo, un 20% aprueba el aborto libre. Los legisladores (por cuanto son representantes del mandato popular) deberían considerar la voz de las mujeres, quienes representan el universo de las afectadas de la cuestión. 61 diputados haciendo un “Frente por la vida” no parece muy razonable en estas circunstancias. Menos aún si más de la mitad son hombres.
Sexto. Como consecuencia de las obras del túnel que pasará dentro del San Cristóbal, se desprendió un pedazo de cerro allá por La Pirámide. No hubo heridos ni complicaciones de tránsito derivadas. La concesionaria garantizó tener listo el túnel antes de que se termine derrumbando el cerro con Virgen y todo.
Séptimo. Requisitos para ser lector de noticias matinales de Mega: Tener cuarto medio rendido, PAA/PSU rendida, hablar fuerte (lo que sea, pero hablar fuerte) y ser un derechista recalcitrante que todo problema lo justifica con un “el Gobierno tiene la culpa, el Gobierno debe hacerse responsable”. Ya el publicista Mauricio Israel fue un iniciador; ahora Andrea Molina tomará la posta. Las lágrimas del “Hola Andrea” están garantizadas.









