Archive for February, 2007

28.02Las razones de los alaracos

A finales de 2003, Puente Alto sufría los estragos asociados a la construcción de la línea 4 del Metro. El ala este de Concha y Toro, su principal avenida, quedó reducida de cuatro a dos pistas, lo cual ralentizó significativamente los tiempos de movilización en hora punta en dirección al centro, entre 20 y 45 minutos más asumimos los puentealtinos para ir a nuestros lugares de estudio o trabajo.

Por cerca de dos años, debimos aceptar agregarle más tiempo a nuestros ya extensos viajes, pero lo aceptamos como parte de un proceso que a la larga nos iba a beneficiar. El Metro acortaría nuestros tiempos hacia los puntos más importantes de la capital, por lo cual no protestamos contra el sacrificio de reducir nuestros tiempos de sueño, bañarnos en la noche para ahorrar tiempo e incluso optar por desayunar en los puntos de llegada.

El Metro finalmente se inauguró y quienes vivimos en Puente Alto recuperamos gratamente el tiempo perdido.

Actualmente, son millones de personas quienes deben enfrentar unas demoras de tiempos similares a las de los puentealtinos debido a la implantación del Transantiago sin estar este debidamente consolidado. Sin embargo, el ánimo popular ha estado lejos de esa mezcla de estoicismo y optimismo que vi mientras hacían la línea 4. La gente no asocia los inconvenientes de la puesta en marcha de Transantiago con una mejor calidad de vida, sino con un camino al despeñadero.

¿Cuáles han sido los factores para asunciones disímiles de escenarios similares? A comparar: en 2003 nuestros medios y líderes de opinión en ningún momento cuestionaron al Metro, básicamente por tratarse de una de las empresas públicas más prestigiadas —junto con Codelco, Banco Estado y TVN—. Transantiago, en cambio, se trata de un proyecto novísimo, recién instalado y carente de marcha blanca.

Como cualquier cosa puede escribirse sobre una página en blanco, el nuevo plan de transportes capitalino ha recibido duras críticas atolondradas por parte importante de nuestros líderes de opinión, quienes han procurado instalar en la opinión pública un miedo irracional a un escenario desconocido, al extremo de vaticinar el fracaso del sistema sin acusar mayores fundamentos. Ni siquiera han querido otorgar el beneficio de la duda, apoyados al menos en la reputación de las empresas operadoras del sistema —con la sola excepción de la ineptitud de la concesionaria Redbus y la vergonzante administración en las empresas de Manuel Navarrete—.

En consecuencia, la situación comunicacional desarrollada ha impedido a los santiaguinos asumir estas demoras en sus tiempos de viaje como la transición hacia una mejor calidad de vida. Aunque todos los días se informe que las autoridades instruyen a los responsables del sistema a fin de lograr la calidad exigida, la gente ha preferido creerle a los apocalípticos.

Ahora bien, ¿cuáles son las motivaciones de estos profetas de las calamidades? Primero, todos aquellos profetas buscan cosechar réditos políticos, por cuanto el éxito de Transantiago implicaría un seguro triunfo de la Concertación en los próximos comicios municipales, parlamentarios e inclusive serán un factor decisivo en las presidenciales, al residir en la capital dos quintos del electorado. Por lo tanto, propiciarle zancadillas a la puesta en marcha del nuevo plan tiene la clara intención de impedir que el oficialismo siga triunfando.

Temiendo que las acusaciones de corrupción no hagan mella a la coalición del arcoiris, la oposición busca torpedear cualquier éxito del Gobierno, para que el Gobierno no tenga motivos para decir que son mejores que la oposición.

Segundo, el enfrentamiento de los modelos económicos. Otros líderes de opinión han cuestionado al Transantiago por el hecho de tratarse de un negocio cuyos actores privados están supervisados bajo la férrea tutela del Estado. Valoran nostálgicos la desregulación casi total existente en las micros amarillas, aun habiendo derivado ésta en el servicio público peor evaluado.

Estos prohombres del liberalismo económico desatado no pueden concebir un mundo en el cual pueda existir una alternativa al dogma aprendido. Si ya les provoca urticaria enterarse que los países con los más altos índices de desarrollo económico y humano son aquellos en donde el libre mercado queda supeditado a las reglas del Estado —y no a la inversa—, el éxito de Transantiago los haría enfrentarse a la inutilidad de la añosa divisa “laissez faire, laissez passer, que le monde va de lui même” (1), porque su Chilito querido ha podido funcionar con esa economía modernilla a la que tanto aborrecen. (Y la vehemencia con la que estos personajes defendieron su teoría por tantos años, los inhibe de asumir el fracaso de ésta, aunque lo tengan en sus propias narices.)

Estas dos vertientes tienen muy buenas razones para que Transantiago no tenga éxito.

(1) Del francés, “deje hacer, deje que pase, que el mundo no dejará de marchar”.

27.02A un año de Franz Ferdinand en Viña

27 de febrero de 2006. ¿Estuviste ahí?

Franz Ferdinand en Viña del Mar
, uno de las presentaciones más extrañas de una banda en nuestro país. Hicimos lo que pudimos por traerlos sin U2, pero no nos dieron en el gusto como quisimos. Nos mandaron a la Quinta e igual respondimos. No en vano coreamos “Take Me Out”.

Aunque después de esa noche quedamos con gusto a poco, hoy lo sentimos como un momento especial, endulzado además por el gustito de ver que Ruperto, el gran número popular de aquella noche, esté hoy prácticamente olvidado. De la gloriosa portada de LUN que lo calificaba como un fenómeno, sólo bastaron unas semanas para que el espectador promedio viera lo mismo que varios siempre supimos: que se trataba de una rutina aburrida, repetitiva y sin gracia.

El mismo LUN comparará la fama fugaz de Ruperto con el episodio de Los Simpsons en el que Bart se convierte en el niño yo-no-fui. A escasos dos meses de los 75 puntos de rating, el hombre que “se transformó en suceso, marcando peaks históricos en Olmué y Viña” dejó de ser entretenido, “la efervescencia pasó y, ahora, Ruperto no marca diferencias en el rating y muchos —incluso compañeros— aseguran que su estilo está desgastado”.

A un año de aquella noche, hasta el colega Tony debe acordarse, quien salió con el baterista de la banda a comprar discos.

Y hasta yo mismo, que aún guardo en mi billetera mi entrada en platea-casi-galería. Ojalá tengamos pronto a Franz de vuelta.

26.02Música para tweens

La noche del pasado viernes se presentaba Kudai en la Quinta Vergara ante los alaridos de una masa humana preadolescente, si es que no niños apenas iniciándose en la enseñanza básica. Acompañados de sus papás, los que estaban comenzando a caer en los brazos de Morfeo fueron despertados a eso de las 2 AM para ver a sus ídolos, adolescentes que vienen a explicarles con sus letras la vida y el amor. Y los niños (pues eso es lo que son) los miran pasmados.

Más allá del hecho que Kudai es un exitoso producto para un mercado determinado y que, por ende, sus integrantes deben cortarla con cincel, el cuarteto ha conseguido mala reputación por su opción preferencial de divertir a niños. A menos que se tenga un instinto parvulario como Mazapán o Hi 5, quienes incursionan en adaptaciones descafeinadas de los géneros musicales en boga suelen ser mirados con desprecio.

Son caras bonitas, pero no como Nubeluz, aunque hacen lo mismo: divertir a los pequeños como la versión libre de la brasileña Xuxa. Kudai pareciera no estar a gusto con el segmento de mercado al cual llega, por lo que procura escalar hacia quienes recién comienzan la adolescencia al menos, para sentirse considerados en serio (prueba de ello son sus últimos singles).

La apuesta musical del grupo musical no logra convencer a la gente de su edad, quienes no desean ser vistos como consumidores de música pasada a leche. Con suerte, clasifican como placer culpable para sus auditores algo más peludos.

En vista de lo esquivo del público preadolescente, cuyos gustos abandonan al pasar al siguiente estadio biológico, de cuyos cultos de antaño renegarán de adultos, ¿qué ocurrirá con la marca Kudai en el futuro? ¿Qué será de Pablo, Tomás, Bárbara y Gabriela cuando los niños de la Quinta Vergara crezcan?

Al menos los grupos para adolescentes quedan en la memoria de éstos cuando crecen, pero Kudai sólo tiene el futuro de adornar las fiestas kitsch cuando luego de haberse disuelto, quieran reunirse. Ese día los iré a ver cantar sus singles de hoy. Antes no.

25.02Una canción para cebollear

O para sacar el pequeño transformista que todos llevamos dentro (unos más que otros, como Felipe Izquierdo con la Elvira). Antes de continuar, quisiera decirles que yo sí le tenía fe a “Palta” Meléndez en Viña del Mar. Desde el principio dije que Meléndez tenía un mejor repertorio humorístico que Álvaro Salas, personaje cuya subsistencia se basa en chistes archirepetidos, además de conseguir aplausos merced al momento emotivo del reencuentro con Pujillay. En cambio, el “Palta” hizo su humor político y sacó mejores risas con mejores rutinas. Merecía al menos una antorcha de oro.

Volviendo al cebolleo. Una mujer pide consejo a su amiga porque está atribulada por culpa de su hombre. El video parece sacado de los sketches de Mediomundo, pero aún así lo interpretaron importantes baladistas de alguna época recóndita. Vicky Carr y Ana Gabriel, “Cosas del Amor”.

24.02Yo Soy Ecléctico (# 7)

Si no conoces a OK Go, pero has estado viendo televisión estos días, este tema te recuerda algo. Como muchas empresas no prefieren pagar los derechos de autor sobre las canciones, prefieren hacer una adaptación a partir de las bases del tema, asunto por el cual deben pagar una cuota de usufructo menor que el copyright.

Zapatos Bata está haciendo la promoción de la temporada escolar con una canción inspirada en “Crash The Party”, pista que forma parte de “Oh No”, segunda placa de los chicos de Chicago. Si no los conoces y te gusta el tema, bájate el disco. Después de bajarte el disco, mira sus videos.

24.02Elogio de la aristocracia castellano-vasca

“La Democracia Cristiana ya no es lo que era. Me da esperanza que lleguen los Orregos o los Undurragas. Ellos pueden traer el espíritu original de la falange.”

ANDRÉS NAVARRO, dueño de Sonda,
en entrevista a la última edición de la revista Sábado de El Mercurio.

23.02El Inmundabeach (# 36)

Publico mientras hago hora para ver a Kudai, mi placer culpable ciento por ciento.

22.02El poderoso aislante Mario Guerrero

En teoría, la publicidad de un producto debe apuntar a su público objetivo, además de generar la cercanía con su entorno. Que el espectador sienta a la telenovela cercana a la realidad, a escala de los mundos posibles y que además genere cierta empatía son las cualidades de una trama exitosa. Sin embargo, ¿en qué mundo posible puede Francisca Lewin estar en un bar donde se escucha electrónico y existe un wurlitzer con espacio para un disco de Mario Guerrero?

No existe cercanía entre estas dos esferas. Ya lo explicaba ayer cuando hablaba de la hipersegmentación: los gustos musicales tienden hoy en día a convertirse en ghettos estilísticos, excluyentes entre sí. En consecuencia, en un ambiente electrónico nunca va a sonar Mario Guerrero, como tampoco ningún artista de Rojo, porque se les considera música cuma. Y al revés, quien escucha Mario Guerrero tiene aprensiones con lo electrónico, lo que considera demasiado finolis.

Como Guerrero causa tal distancia en parte del público objetivo de la teleserie, se debió optar por Sin Bandera, dúo de baladistas extranjeros, menos ofensivos que la factoría Rojo, pero aún así la situación planteada es irreal, porque en los lugares de ambiente electrónico tampoco se escucha Sin Bandera, ni nada que huela a Zona Latina, a menos de que haya intenciones kitsch. (Y ese bar parecía esos bares de diseño de las revistas de decoración, sitios donde un Mario Guerrero es mirado con el mayor de los desdenes.)

La campaña de “Corazón de María” partió con el pie izquierdo. Elaborar una campaña publicitaria apoyándose en el tema de un artista que genera anticuerpos, mancha la promoción completa. Por más que se trate de un artista criado en el seno de la estación estatal, debieron considerar los efectos de su uso. Mal ojo el de TVN.

22.02Yo Soy Ecléctico (# 6)

¿Usted se sabe el coro de esta canción? En 2000, el mismo año del Boloccazo, Xuxa interpretó “Ilariê” en Viña del Mar. Lástima que el Monstruo le gritó “chú-pa-lo”, se dio cuenta del doble sentido, se puso a llorar frente al escenario, plantó a su hija frente al escenario para conmover a la audiencia y logró llevarse una gaviota de plata en una lacrimógena jugada maestra. (Hasta Wikipedia la reseña.)

22.02Yo Soy Ecléctico (# 5)

Esta noche se presenta el número principal del Festival de Viña, Tom Jones. Esperando que se alargue por hora y media, subo ahora uno de sus temas más populares, “What’s New Pussycat?”




 

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