2) Falsa alarma: Julio Martínez todavía no quiere jubilarse. Lo dijo a La Tercera.
3) Tengo una duda: ¿lo de Cecilia Bolocco fue una polémica pública o una polémica púbica? Sea como fuere, este tema tiene ladillas, entre ellas un tal Guido Girardi y el parlamentario de mi zona, Maximiano “El Castrador” Errázuriz: proscribir el paparazzeo significa reducir la libertad de información. El capturar por sorpresa a figuras públicas, así como a situaciones de escrutinio igualmente público, forma parte de nuestro derecho a informarnos. Si la Bolocco quiso en su momento abrir la puerta de sus intimidades para ventilar sus maravillas, estése lista porque el periodismo tiene el mismo derecho a cubrirla en sus peores momentos. El periodismo no son relaciones públicas.
4) La última edición de The Clinic está soberbia, como para marcar pauta: la entrevista a Douglas Tompkins merece una mención aparte en Inmundabeach; la editorial de Juan Andrés Guzmán en la cual reprende públicamente a Andrés Allamand por su interpretación viciada de la clásica portada del “Bip, bip, burra”, contestándole con la aun más clásica “Maricón a la vela”; el chistecito gráfico sobre Sigrid Alegría (me dio tanta envidia leer una broma tan certera) y el artículo sobre un matrimonio que perdió a sus cuatro hijos en un incendio. Este último texto, escalofriante y conmovedor: es la prueba viva de que la vida funciona cual rueda de la fortuna.
5) Nuevo “Say My Name” en irreverencia.cl. El tema tenía forma de cauce para ríos de sangre, pero nadie ha querido sacar las navajas. Escasos cinco comentarios para la polémica servida. ¿Cuántos quieren mojarse el culo para decir lo que piensan?
BT) Granizó. Salí de la universidad a las 4.30 PM y justo comenzaba a granizar. Hace casi dos años que no veía aquello. En un bajón de romanticismo, preferí tomar la 210 en lugar del Metro. Desde la ventana de un bus oruga, terminé de ver el espectáculo. Duró hasta las 5 PM. (Y en la mañana, el Metro distaba mucho del lleno usual: parecía sábado.)





