-Usted pidió “excusas” a las personas que sufren por el TS. ¿Pedir perdón le resultaba muy humillante?
-Son sinónimos. Además me dijeron que las excusas no se piden, se ofrecen.
Sólo fue un error gramatical del cual Lagos no estaba enterado. Pero parece que tampoco está muy enterado en cuestiones semánticas. En efecto, “perdón” y “excusas” son sinónimos. Sin embargo, las excusas tienen una carga semántica inferior y de menor compromiso que los perdones.
El lenguaje es construcción humana, ergo somos nosotros quienes atribuimos intenciones a las palabras. Si la Biblia es asociada por los pueblos cristianos —los chilenos somos en su amplia mayoría cristianos— como un referente de principios valóricos y el sincero arrepentimiento se manifiesta en dicho libro con el “perdón” (y no las excusas), queda claro cuál palabra nos parece más trascendente.
Se trata de relaciones históricas que hemos construido a través de nuestros giros lingüísticos. Para desgracia de Ricardo Lagos.