
Así como proscribían la política, limitaban la discusión y cambiaban los nombres de calles que evocaban los tiempos derrocados, el corte de pelo también fue una víctima de las disparatadas decisiones de la recientemente avenida dictadura militar.
(La Tercera, Santiago. Viernes 28 de septiembre de 1973.)





Y no tienes uno acerca de las barbas o bigotes. De acuerdo a la Isabel Allende en su libro Paula escribe que después del golpe era sospechoso que los machos tuviesen vello facial porque creían que se escondían marxistas. Osvaldo Puccio el (ex ministro)dijo que cuando estuvo con los milicos le rasgaron su bigote y se lo tuvo que comer. Lo irónico (dudo que tuviesen ironía los milicos) es que Danny López nunca se sacó el bigote. Respecto a la señora Amalia Soto ( estará viva?), reportaje freak como pocos, dice “que estuvo 24 horas cortando melenas”. Citando al efímero programa de la Canosa, no será mucho?