Esta carta la envié el viernes por la noche a las redacciones de El Mercurio y La Tercera, esperando que se publicara entre ayer y hoy. Dando por hecho que mi carta ya fue desestimada, mejor la publico acá.
Señor director:
Como consecuencia del escándalo de las subvenciones, no han sido pocas las voces recomendando la entrega de estos montos directamente a las familias, mediante “vouchers escolares”. De hacerse así, el remedio resultaría peor que la enfermedad.
Tenemos cercana la experiencia de otro sistema de vouchers, el Cheque Restorán, cuyo uso se ha desvirtuado al entregarse al portador la discrecionalidad del consumo.
Si así lo quisiera, un usuario no tendría restricciones en consumir cinco días a la semana almuerzos altamente grasosos en locales de comida rápida de algún patio de comidas cercano a su lugar de trabajo, a pesar de los riesgos para su salud.
Del mismo modo, merced a las desregulaciones, un estudiante podría obtener más de 100 caramelos desde algún kiosco universitario sin objeción alguna, a pesar que su voucher no fue concebido para ese fin.
Con tal de recibir el Cheque Restorán, los establecimientos se abstienen de limitar la calidad de la demanda.
Al entregarse estos “vouchers escolares”, no todas las familias se preocuparían de encargarles a las escuelas una educación de calidad. Cuántas familias elegirían un establecimiento por beneficios inmediatistas que no se condicen necesariamente con una mejor instrucción.
Bruno Córdova Manzor





leíste lo de Mónica sobre el tema…?
http://rodrigoferrari.blogspot.com/2008/03/piedepginas.html
Rodrigo,
Si leí el artículo de Mónica. Le encuentro toda la razón.
¿Leíste la columna de Cristóbal “Canutero” Orrego al respecto en ElMer? Primera vez que le encuentro la razón en algo. Habla del mismo tema de las subvenciones y dice que reglar estos asuntos prácticamente raya en la normativa moral. Vergonzantemente cierto.
Supongo que tu estudias en una universidad que elegiste libremente y no creo que estes en la mas mala y la mas barata o la que te vendió la “pescá”.
Esta claro que a veces la gente es weona y todo, pero eso de andar eligiendo por ellos lo encuentro brutal, porque hasta donde yo se, no estamos rodeados de mongoles, con el perdón de los mongoles.